De The Expanse a Tales from the Loop: cuando el futuro se siente triste

Prime Video y la melancolía del mañana. Un recorrido por la ciencia ficción existencial que habla más de nuestro presente que del futuro.

Por El Ingeniero S


Prime Video ha construido un catálogo de ciencia ficción que compite directamente con Netflix, apostando por producciones de alto presupuesto que combinan espectáculo visual con narrativas complejas. Amazon ha invertido agresivamente en el género, entendiendo que la ciencia ficción atrae audiencias leales y genera conversación cultural. Prime Video apuesta por la ciencia ficción existencial: mundos fríos, moral ambigua, tecnología que no salva sino que confunde. The Expanse muestra la política interplanetaria como espejo del colonialismo terrestre. Tales from the Loop convierte la ciencia en poesía visual. The Power invierte el orden de género para imaginar otro tipo de revolución. En esta primera parte del artículo revisaremos algunas de las series que consideramos imprescindibles y que deberías poner en tu lista si deseas introducirte a este género que nos centra en el presente más que el futuro.


Las series esenciales


The Expanse es posiblemente la mejor ciencia ficción televisiva del catálogo de Prime Video. Ocurre doscientos años en el futuro donde la humanidad coloniza el sistema solar pero no logró unificarse. Tres facciones compiten: la Tierra superpoblada y empobrecida, Marte como potencia militar tecnocrática, y el Cinturón de asteroides donde trabajadores explotan recursos en condiciones brutales. La desaparición de una mujer detona un conflicto que revela tecnología alienígena antigua capaz de reconfigurar la biología y la física, expandiendo eventualmente el acceso humano a miles de sistemas solares.


Las tecnologías son rigurosamente plausibles dentro de física conocida: no hay viaje más rápido que la luz, las naves aceleran constantemente para generar gravedad artificial, los viajes toman semanas o meses, el combate espacial respeta inercia y vacío. Los motores Epstein (ficticios) permiten aceleración sostenida pero todo lo demás —efectos de radiación, limitaciones de recursos, fisiología en baja gravedad— está investigado meticulosamente. La proto-molécula alienígena introduce elementos fantásticos pero funciona con lógica interna consistente.


Los temas éticos son profundamente políticos: colonialismo espacial que replica explotación terrestre, conflictos entre naciones-planeta que echan raíces en desigualdad económica, cuerpos adaptados a diferentes gravedades creando literalmente diferentes tipos de humanos, y la pregunta de si podemos superar tribalismo ante amenazas existenciales. Examina terrorismo, propaganda, crímenes de guerra, genocidio, y cómo la moralidad individual se compromete bajo presión sistémica. Los “Belters” (cinturianos) son clase trabajadora explotada cuya rebelión es simultáneamente legítima y violenta.


Estéticamente es funcional y realista: naves industriales, no elegantes; estaciones espaciales como ciudades portuarias sucias; tecnología que se ve usada y reparada. La fotografía es oscura, espacios cerrados y claustrofóbicos en naves, vastos y aterradores en el vacío. Los efectos visuales son excepcionales considerando presupuesto televisivo, especialmente batallas espaciales que muestran silencio del vacío y velocidades relativistas. La física visible —cómo los cuerpos reaccionan a aceleración, cómo flotan objetos— añade autenticidad.


Desde la perspectiva latinoamericana, The Expanse es dolorosamente reconocible: el Cinturón es América Latina espacial, extrayendo recursos para enriquecer centros de poder mientras su gente muere en condiciones infrahumanas. Los Belters hablan criollo (mezcla lingüística de múltiples idiomas), como nuestras culturas híbridas. Su lucha por independencia, sabotaje de infraestructura, debate entre negociación y resistencia armada, todo replica historias anticoloniales terrestres. Una versión explícitamente latina enfatizaría estas resonancias: ¿qué pasa cuando los descendientes de mineros bolivianos y obreros mexicanos trabajan asteroides para corporaciones terrestres? ¿Cómo cambia la lucha cuando el patrón está a millones de kilómetros?


The Man in the High Castle es una ucronía basada en una novela de Philip K. Dick, reconstruye la historia donde las Potencias del Eje ganaron la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos está dividido: Costa Oeste como Estado Títere Japonés del Pacífico, Costa Este como Reich Americano Nazi, y zona neutral empobrecida entre ambos. La resistencia distribuye películas misteriosas mostrando realidades alternativas donde los Aliados ganaron. Gradualmente se revela que estas no son ficción sino ventanas a universos paralelos, y que los nazis desarrollaron tecnología para acceder a ellos.


Las tecnologías inicialmente son retrofuturistas: los años sesenta con estética fascista, televisión y automóviles pero sin internet ni computadoras personales. A medida que avanza, introduce el viaje interdimensional basado en física cuántica especulativa. La plausibilidad es fantasía disfrazada de ciencia ficción —interpretación extrema de teoría de mundos múltiples. Lo inquietante es cuán pequeños cambios históricos producen mundos radicalmente diferentes.


Éticamente explora la normalización del fascismo: cómo personas ordinarias colaboran con regímenes genocidas, cómo la resistencia requiere sacrificios imposibles, y qué significa identidad cuando tu mundo completo podría ser contingencia histórica. Aborda racismo institucionalizado, eugenesia como política de Estado, y trauma intergeneracional. Los personajes navegan dilemas donde sobrevivir requiere compromisos morales devastadores. También cuestiona destino versus agencia: si existen infinitos universos con infinitas versiones de ti, ¿importan tus decisiones?


La estética es meticulosamente diseñada: arquitectura nazi monumental oprimiendo Nueva York, minimalismo japonés en San Francisco, propaganda omnipresente, uniformes y símbolos fascistas normalizados. La fotografía usa tonos fríos y desaturados para el Reich, paletas más cálidas para zona japonesa. El diseño de producción recrea años sesenta alternativos con precisión obsesiva. La música mezcla himnos totalitarios con canciones de época reinterpretadas perturbadoramente.


Desde Latinoamérica, esta historia resuena con nuestras dictaduras militares del siglo XX —muchas apoyadas por potencias extranjeras. Ya conocemos íntimamente cómo se normaliza el terror, cómo desaparecen personas, cómo la resistencia opera en secreto bajo vigilancia total. Una versión latina exploraría qué pasó con América Latina en este mundo: ¿refugio para nazis históricos se volvió colonia formal? ¿Resistencia opera desde el Sur? ¿Qué papel juegan los movimientos revolucionarios latinoamericanos en la lucha global contra fascismo triunfante? Nuestras tradiciones de guerrilla, teología de liberación y solidaridad internacional serían centrales.


Nota. Netflix logró un acuerdo con Amazon y esta serie también 

estará disponible en Netflix a partir del 11 de Marzo de este año.


Upload es comedia dramática donde la muerte se vuelve opcional para quienes puedan pagar: tu conciencia se “sube” a lujosos más allá digitales corporativos. Nathan, joven programador, muere en accidente sospechoso y su novia lo sube a “Lakeview”, resort digital de lujo operado por corporación Horizen. Allí conoce a Nora, su “ángel” (empleada de servicio al cliente en el mundo físico que asiste a los subidos). Nathan descubre que su muerte podría no ser accidente y que estaba desarrollando alternativa de código abierto para subidas gratuitas.

Las tecnologías son transhumanistas pero jugadas como comedia: inmortalidad digital es real pero viene con microtransacciones (quieres más datos? paga extra), bugs software afectan tu cielo personal, y puedes ser borrado si dejas de pagar suscripción. La plausibilidad es secundaria a la sátira: el más allá operado como freemium app es absurdo pero lógicamente consistente con el capitalismo digital actual.


Los temas éticos se enfocan en desigualdad extrema: cielos de lujo para ricos mientras pobres solo acceden a “2 gigas de más allá”, equivalente digital de fosa común. Explora relaciones humano-digital (Nora y Nathan se enamoran atravesando barrera vida-muerte), autonomía corporal cuando alguien más controla tu código, y monopolios tecnológicos literalmente controlando la vida eterna. La serie critica cultura tech-bro, capitalismo de vigilancia y mercantilización de absolutamente todo, incluyendo salvación.


Estéticamente es brillante y pulida: Lakeview parece un resort Instagram-perfecto, colores saturados, arquitectura imposible de mantener en mundo físico. La realidad digital permite visuales imposibles pero la serie mantiene una estética reconocible de lujo clase alta. El mundo “real” del 2033 es apenas diferente del nuestro —tecnología omnipresente, desigualdad grotesca, gig economy expandida. El contraste visual subraya que el problema no es la tecnología sino quien la controla.


Una versión latinoamericana sería devastadoramente relevante: ya exportamos mano de obra barata digital (call centers, moderadores de contenido traumático), ¿por qué no “ángeles” sirviendo a muertos ricos globales? Imagina cielos corporativos con estética de resort caribeño servido por trabajadores digitales filipinos y latinoamericanos. O resistencia desarrollando más allá comunitario de código abierto basado en cosmologías indígenas, donde la muerte no es mercancía sino tránsito colectivo. La serie tocaría nervio: muchos latinoamericanos ya trabajan manteniendo fantasías digitales de otros —este sería siguiente nivel.


Tales from the Loop es una antología basada en pinturas del artista sueco Simon Stålenhåll. En un pueblo rural de Ohio existe “el Loop”, instalación subterránea que experimenta con física imposible, generando fenómenos extraños. Cada episodio sigue a diferentes residentes encontrando tecnología inexplicable: dispositivos que intercambian cuerpos, esferas que congelan tiempo, robots conscientes abandonados. Las historias son melancólicas, contemplativas, sobre soledad y conexión humana más que acción.

Las tecnologías son deliberadamente misteriosas: máquinas retrofuturistas que funcionan sin explicación, objetos imposibles tratados como cotidianos por locales acostumbrados a rarezas del Loop. No hay intento de plausibilidad científica —la serie opera como realismo mágico tecnológico. Los fenómenos son metáforas materializadas: el intercambio de cuerpos explora empatía, el congelamiento temporal representa depresión, los robots son sobre obsolescencia y soledad.


Los temas son íntimos y universales: aislamiento emocional, paso del tiempo, pérdida, conexión efímera, infancia y envejecimiento, amor no correspondido. La ciencia ficción es vehículo para explorar la condición humana, no espectáculo. Los personajes enfrentan imposibilidad de cambiar el pasado, inevitabilidad de pérdida, y pequeños momentos de gracia en existencias ordinarias. Es una ciencia ficción triste y hermosa que rechaza el optimismo tecnológico.


Estéticamente es impresionante: fotografía estilo Malick con luz natural, paisajes nevados del medio oeste americano, arquitectura retrofuturista de los ochentas imaginando futuro que nunca llegó. La dirección es deliberadamente lenta, planos sostenidos, mínimo diálogo. La música ambiente de Philip Glass y Paul Leonard-Morgan refuerza la melancolía contemplativa. Cada frame parece pintura de Stålenhåll: tecnología inexplicable en campos vacíos, inviernos eternos, soledad hermosa.


Desde Latinoamérica, esta estética de extrañamiento tranquilo resuena con realismo mágico literario: lo imposible tratado como cotidiano, metáforas literarias, soledad existencial en paisajes que ignoran el protagonismo humano. Una versión latina podría ocurrir en zona rural andina o pampa argentina, donde instalación científica (quizá abandonada por dictadura, quizá experimento extranjero) genera fenómenos que integran la cosmología existente. La lentitud contemplativa encaja con narrativas latinoamericanas que priorizan la atmósfera sobre la trama. Sería ciencia ficción que dialoga con García Márquez y Rulfo tanto como con Philip K. Dick.

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